jueves, 6 de junio de 2013

Recomendaciones de un coach en masturbación

Ya es hora de asumir plenamente nuestra sexualidad
Hemos expuesto varios artículos relacionados con la práctica de la masturbación. Hablamos de su historia, los beneficios derivados de su práctica y hemos transcrito un testimonio de cómo un hombre se redescubrió cuando retomó esta práctica olvidada por él en el pasado de su adolescencia.

El texto que presentamos a continuación es una transcripción al español de un artículo que el coach sexual Ed Ergoth publicara en su propio blog hace un año. Sus recomendaciones pueden ser tomadas en cuenta para quienes estimen que ya es hora de aproximarse a esta práctica desde una nueva perspectiva.

Recomendaciones de un coach en masturbación
Posteado por Ed Ergoth el 6 de junio de 2012
Escribí este texto para un portal web de hombres que se enfocan, entre otras cosas, en su sexualidad. Pienso sin embargo que podría compartirlo también aquí...
 
Pues sí, yo asesoro a hombres sobre cómo hacer de la masturbación una experiencia más satisfactoria, ¿acaso no es esto algo que muchos hombres quisieran alcanzar? Realmente creo que muchos de nosotros necesitamos ayuda en este sentido, y estoy seguro de que algunos hombres decididos hasta pagarían por recibir consejos sobre este tema, sin embargo no creo que esta sea la excusa para crear un "círculo de masturbación".


Muchos de nosotros aprendimos a masturbarnos cuando rondábamos los 11 a los 14 años. Desafortunadamente, como adultos, la mayoría lo seguimos haciendo de la misma manera como la aprendimos en ese entonces. La versión express que muchos de nosotros aún practica puede haber sido útil en ese entonces, pero por lo general no sigue siendo satisfactoria a medida que envejecemos.

Considerémoslo por un momento: durante la pubertad, nuestra primera experiencia sexual, particularmente la masturbatoria, estaba enfocada enteramente en la eyaculación (usualmente como una práctica rápida y frecuente), evitando ser descubiertos (silenciosa), y borrando cualquier tipo de evidencia tan pronto como fuera posible (una rápida limpieza, sin tiempo para deleitarnos con lo que experimentamos). Desafortunadamente, estos patrones de conducta en relación con nuestro cuerpo y nuestra sexualidad lo llevamos hasta la adultez. No me extraña entonces escuchar que muchos hombres piensen que, en vista de que el propósito de la masturbación es la eyaculación, en realidad no la sienten como una práctica tan satisfactoria como técnica sexual. La razón es que como adultos seguimos pensando de la misma manera en que lo hacíamos cuando éramos adolescentes.


Es tiempo entonces de concebir la masturbación como adultos. Pero, ¿cómo lo haremos? Aquí vamos...

1. Comunícate
De alguna manera, la masturbación masculina es considerada el último tabú. Hacemos chiste de ella todo el tiempo, pero ¿cuándo fue la última vez que hablaste honestamente sobre el tema, o pensaste conscientemente en cómo mejorar tu experiencia masturbatoria? Muchos hombres continúan con ese hábito, desarrollado cuando eran jóvenes, de manera que sus sesiones de masturbación siguen siendo experiencias furtivas y a escondidas. Cuando éramos jóvenes la escondíamos de nuestros padres, en la universidad lo hacíamos a escondidas de nuestros compañeros y como adultos la escondemos de nuestras parejas. Sinceramente no creo que de esta manera la masturbación se convierta en una práctica placentera, hasta que no seamos capaces de comunicarnos con nuestras parejas en relación con este tema.
 
La masturbación es una forma excelente para aprender sobre sexualidad cuando somos jóvenes. Posteriormente, comenzamos con las relaciones de pareja y creemos erradamente que esta parte de nuestra vida erótica se pierde y es reemplazada por la conexión sexual de la pareja. La realidad, para muchos, es que ambas continúan coexistiendo. El sexo en pareja y el sexo solitario se asocian a necesidades humanas distintas y complementarias. Una de las formas más íntimas de conectarte con tu pareja es hablando sobre tus actividades en solitario. Habla con tu pareja sobre tus prácticas masturbatorias y busca la forma de ser más abierto en relación con lo que sueles hacer en ellas. Así que, ¡saca la masturbación fuera del baño!

2. Ve despacio
Ahora que ya has creado un espacio para ser más abierto en relación con tu práctica masturbatoria, no vayas bruscamente. Empieza excitando tu cuerpo durante los primeros 15 o 20 minutos y abarca tu cuerpo entero excepto tus genitales. Se dice que no se debe empezar una rutina de ejercicios sin antes calentar, la práctica erótica no es distinta en este sentido. Usa este tiempo para conectarte tu cuerpo y descubrir lo que tu cuerpo realmente quiere. Practica el apaciguar tu mente y escuchar tu cuerpo. Toma conciencia de las discrepancias entre lo que tu mente quiere y lo que quiere tu cuerpo. Quizás no necesitas darte en forma rápida y apremiante, ir lento y sensual puede ser un cambio apropiado.


3. Prueba distintas técnicas
Aún el usar tu otra mano puede ofrecerte una experiencia completamente distinta. Al calmarnos e ir despacio comenzamos a notar sensaciones nuevas y sutiles que frecuentemente no captamos cuando vamos rápido. Pero, como ya estas cosas las has conversado con tu pareja, puedes tomarte tu tiempo.

4. Saborea
La mayoría de los hombres usan la visión mucho más que los otros sentidos. Cierra entonces tus ojos. Si quieres explorar otras sensaciones, colócate una venda en los ojos. Descubre lo que se siente experimentar con los otros sentidos. Deja de lado la meta y lleva tu atención a los placeres del viaje. Cuando vas despacio, esas sutiles sensaciones que te anuncian y te aproximan al orgasmo se vuelven mucho más relativas.


Yo sugiero concebir el placer erótico en una escala del uno al diez: "uno" es una sensación muy tenue y "diez" es el momento del orgasmo. Nota las sutiles diferencias entre un "seis" y un "siete", o cuando te aproximes a un "ocho"; trata de practicar devolverte al nivel siete. Cuando estés en un "nueve", aproximándote a un "diez", cálmate aún más y saborea lo que se siente.

4. Apaga la porno
El porno puede ser un detonante para comenzar, pero rápidamente se vuelve distractivo. El porno no es más que una fantasía erótica manufacturada que nos aparta de la experiencia. Es muy fácil perder contacto con las sensaciones corporales porque nos concentramos en lo que sucede en la pantalla. Sin embargo, algunos de nosotros podría decir "hacerlo sin porno es fastidioso". Pero, cuando se cierran los ojos y se lleva la atención hacia el interior para saborear la experiencia, muchos hombres se dan cuenta que el porno es innecesario. Si consideras importante alguna estimulación externa, considera la estimulación áurica. El sonido que emiten otras personas puede ser excitante de escuchar y no nos aparta de nuestra propia experiencia.

 
5. Hazlo una práctica cotidiana
Un régimen de musculación es una práctica, el yoga es una práctica, la masturbación puede ser una práctica también porque tiene la intención de aprender nuevas cosas acerca de uno mismo. Dile a tu pareja que estás aprendiendo a incorporar esas enseñanzas a tus habilidades para hacer el sexo. Haz de la masturbación una opción consciente. Tómate el tiempo para saborear el regalo de tu cuerpo más que concebirlo de la manera como lo hacíamos cuando fuimos adolescentes.
 
6. Una práctica involucra elecciones conscientes
Comienza con un cronograma. Encuentra el tiempo cuando no estés apurado y cuando puedas deshacerte de esa lista de tareas pendientes. Cuando estamos enfocados en lo que tenemos que hacer a continuación es difícil dejarse ir y rendirse al placer. Un gran regalo que nos da el sexo es que éste puede ayudarnos a colocar todas las partes de nuestras vidas en una buena perspectiva. Usa este regalo con atención.

7. Se consciente de tu eyaculación
Eyacular cuando el cuerpo no lo necesita es un desperdicio. Eyacular cuando el cuerpo lo requiere es una afirmación de vida. Creo que hay tiempos en los que necesitamos eyacular e igualmente hay tiempos cuando no. Aprende cómo diferenciarlos. Escucha a tu cuerpo, algunas veces el mensaje es lo suficientemente claro. Sigue aquello que tu cuerpo necesita en vez de mantener los hábitos no satisfactorios que desarrollaste en otra etapa de tu vida.

Trata de seguir algunas de estas ideas y date cuenta cómo es mover esa parte importante de tu vida erótica que refleja más apropiadamente tus deseos adultos. Es tiempo de crecer.

Ed Ergoth.

Fuente consultada:
http://www.sacredtouchformen.com/2012/advice-from-a-masturbation-coach/

2 comentarios:

  1. excelente, soy hombre y lo practico, además me gusta hacerlo en compañía de otro hombre.

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  2. La masturbación colectiva es una práctica que era muy común en ciertas civilizaciones y sociedades ancestrales. Actualmente tiende a concebirse como un momento de acercamiento especial entre amigos, sin que por ello se menoscaben las nociones sobre la masculinidad. Sin embargo algunos hombres pueden temerle porque pueden pensar que masturbarse debe ser un acto completamente personal y privado.
    En particular expreso mi recomendación de que la masturbación puede ser practicada en compañía, bien sea de la pareja (novia, novio, esposa o esposo) o aún con buenos amigos.
    En la adolescencia es cuando la masturbación en grupo suele ser más común, pero, ¿quién se atreve a negar que ésta puede ser el vehículo para lograr un mayor grado de fraternidad entre personas de cualquier edad?
    Estas ideas pueden sonar muy innovadoras, e incluso algunas personas pueden sentir rechazo ante la idea, pero son cosas que se van asumiendo poco a poco.
    J.L.

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